Allí no había pasado ni futuro, tampoco palabras; sólo había luz, el color amarillo y la fragancia de las hojas secas bañadas por el sol.
Durante el rato que pasamos allí, fui inmensamente feliz.
Publicado el Lunes Julio 11th
Allí no había pasado ni futuro, tampoco palabras; sólo había luz, el color amarillo y la fragancia de las hojas secas bañadas por el sol.
Durante el rato que pasamos allí, fui inmensamente feliz.