Cosas de Suecos

—¿Qué garantía tengo?
La desesperación la volvió arrojada.
—La palabra de Vorkosigan. Dígale que yo se la ofrecí.
—¿Quién es usted para ofrecerla por él?
—Lady Vorkosigan, si los dos vivimos.

—¿Qué garantía tengo?

La desesperación la volvió arrojada.

—La palabra de Vorkosigan. Dígale que yo se la ofrecí.

—¿Quién es usted para ofrecerla por él?

—Lady Vorkosigan, si los dos vivimos.


To Tumblr, Love PixelUnion