—¿Qué garantía tengo?
La desesperación la volvió arrojada.
—La palabra de Vorkosigan. Dígale que yo se la ofrecí.
—¿Quién es usted para ofrecerla por él?
—Lady Vorkosigan, si los dos vivimos.
Publicado el Viernes Junio 17th
—¿Qué garantía tengo?
La desesperación la volvió arrojada.
—La palabra de Vorkosigan. Dígale que yo se la ofrecí.
—¿Quién es usted para ofrecerla por él?
—Lady Vorkosigan, si los dos vivimos.